• kacarea

Escribe una novela romántica con la inspiración adecuada en solo 5 pasos.

Todas las historias tienen un comienzo, un desarrollo y un final. La realidad es que la mayoría de las personas son incapaces de escribir una historia romántica que conecte.



La vida es como un gran texto en el que todos somos coautores. Y aunque muchas veces nos desesperamos por no haberlo escrito como nos hubiera gustado, también tenemos que aceptar que es una de las grandes riquezas de la vida. Porque al margen de nuestras pretensiones iniciales, lo cierto es que a veces los acontecimientos nos hacen reescribir la historia, pero siempre tenemos el privilegio de volver a escribirla.


Sin embargo, hay 5 pasos fundamentales que debes seguir para hacerlo:


#1. Planifique

#2. Escriba su introducción

#3. Haga que el lector sienta emociones

#4. Escriba con personajes realistas

#5. Revise y corrija.


Planifique


Y con esto quiero decir que, antes de empezar a escribir un libro, debe tener en mente el argumento y la historia completa. Esto significa que si su idea es escribir un libro sobre la vida de María Antonieta, puede hacerlo; pero entonces tiene que saber cómo acaba.



Introduzca

Iniciar ambientando la escena que rodea al personaje mostrando las emociones que emite haciendo al lector participe y por tanto involucrándose desde un inicio pues desea conocer qué le sucede a la persona y el lugar en que se encuentra.


Haga uso de los recursos físicos y arquitectónicos como por ejemplo:


1. La visión de la casa desde el coche, la ventana con las cortinas echadas. Es una descripción de los ambientes que rodean al personaje principal.

2. Describir lo que le sucede al personaje principal.


Emociones


Cuando se escribe para un público específico, debe considerarse el modo en que las emociones influyen en la vida de ese público. Una mujer embarazada no siente exactamente lo mismo que un hombre con sobrepeso. Un chico adolescente no siente lo mismo que su padre o su madre.



Personajes realistas

Los verdaderos personajes se destacan por sobre el resto.

Son los que te encuentras en la calle, con los que trabajas o te relacionas diariamente. Los personajes se caracterizan porque pueden cambiar de opinión, tienen una voluntad propia y aunque se adaptan a su entorno, no pierden sus rasgos personales.

Observa a tu alrededor e intenta canalizar las características de las personas que te rodean o ves en el supermercado, tienda, cine, compañeros de oficina.

Por ejemplo:

Mencía, es alegre y juguetona, aunque hoy por alguna razón eché de menos su característica cola de caballo castaño claro rebotar y balancearse tras su espalda mientras se desplaza de cubículo en cubículo.


Revisar y corregir


Es quizás la más tediosa tarea de realizar luego de escribir la novela que piensas es perfecta, pero la verdad es, que en este paso es donde decidirás que se queda y que se va. En la revisión es importante no sólo revisar las páginas de las que te vas a deshacer, sino también todas las demás. Revisa las escenas, encuadres, los diálogos, motivaciones, coherencias y muchas otras cosas.

A medida que escribes vas generando imágenes y sentimientos que, a su vez, te dicen lo que quieres transmitir.

No es un proceso simple porque creas apegos a personajes, párrafos y frases.


Recomendamos tomes un descanso para respirar, guarda el manuscrito, pero no olvides donde lo pusiste y en dos o tres semanas retómalo, descubrirás que hay escenas, frases, diálogos y descripciones que puedes mejorar o incluso eliminar. Lo verás con nuevos ojos.


Si te ha sido de ayuda esta entrada déjanos un comentario y de qué otro artículo de la escritura y edición te gustaría leer.



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